El Salvador
jueves 3 de abril de 2025

Carta de presentación

por Redacción

Nuestra asociación cuenta con un Centro de Rehabilitación Canina (Cerca) ubicado en Santa Tecla, en el departamento de La Libertad, a media hora de San Salvador. Su función consiste en brindar condiciones sanitarias y de infraestructura adecuadas para la rehabilitación física y mental de los perros huéspedes.

¿Quiénes somos?

Somos una organización de la sociedad civil sin fines de lucro, fundada en el año 2003 por un grupo de personas amantes de los animales, que se juntaron para formar una institución que velara por el respeto a la vida animal. La existencia de Arani ha hecho posible que cientos de perros y gatos rescatados de situaciones de abandono y maltrato reciban tratamiento adecuado y la oportunidad de tener una vida digna, gracias a la labor conjunta de personas comprometidas, quienes unen sus esfuerzos para promover una cultura de respeto y amor hacia los animales en la sociedad salvadoreña.

Arani tiene personería jurídica. Su dirección la asume la Junta Directiva que planifica, gestiona y supervisa la labor de la asociación. Sus directivos se encargan de ejecutar las actividades programadas. Muchas de estas se realizan gracias al apoyo de asociados y la entrega —en concepto de trabajo voluntario— de personas altruistas. También colabora una red de hogares temporales, cuyo papel ha probado ser valioso para concretar rescates de animales.

Nuestra asociación cuenta con un Centro de Rehabilitación Canina (Cerca) ubicado en Santa Tecla, en el departamento de La Libertad, a media hora de San Salvador. Su función consiste en brindar condiciones sanitarias y de infraestructura adecuadas para la rehabilitación física y mental de los perros huéspedes. Actualmente, el Cerca cobija más de treinta perros rescatados, la mayoría hembras en edad adulta. Si el Cerca no tiene gatos es porque queremos evitar que los felinos se encuentren en un estado de estrés por la cercanía de los perros. Por eso, los gatos rescatados son asignados a hogares temporales donde se rehabilitan, a la espera de una futura adopción responsable.

Este centro se ubica en un terreno de 1,100 metros cuadrados en una zona de cafetales. Su infraestructura incorpora un tapial, jaulas para el descanso de los canes, una clínica veterinaria, un cuarto de recuperación, y otro para perros “especiales” (por ejemplo, los perros discapacitados), cuyo estado de salud o estado físico requiere que estén separados de los demás. También, incluye un casita de habitación para los cuidadores y varios tanques recolectores de aguas lluvias. Se ha construido esta infraestructura en los lados que limitan el terreno, lo que nos ha permitido conservar una amplia área reservada para el  esparcimiento de los huéspedes caninos, que deambulan e interactúan a la sombra de árboles frutales y arbustos.

 ¿Qué hacemos?

Durante la mayor parte de su existencia, Arani ha concentrado su trabajo en el rescate de perros y gatos, en un contexto marcado por la indiferencia y la incomprensión por parte de la población salvadoreña. Estos están acostumbrados a tener animales domésticos para que les den seguridad, sin proporcionarles las condiciones mínimas de subsistencia y sin preocuparse por su descontrolada reproducción. Esta triste realidad nos enseñó una lección fundamental: no es por medio de los rescates y hacinamiento de animales en refugios que se logrará contrarrestar el maltrato animal, sino más bien atacando el problema de raíz con una intervención en el ámbito del control natal y cambio en la cultura y actitudes de la población.

Con esta nueva visión, sin dejar de darle importancia a los rescates, hemos ampliando nuestra labor incorporando los siguientes temas: la esterilización de perros y gatos y sus beneficios, la rehabilitación física y mental de los animales rescatados y la promoción de adopciones realizadas de manera responsable. También ha sido primordial  la concienciación y educación de la población salvadoreña sobre la tenencia responsable de mascotas.

También, combinando el ciberactivismo y las campañas sensibilizadoras (a través de marchas y carreras), hacemos labor de incidencia en la opinión pública frente a casos emblemáticos de maltrato animal, como por ejemplo, las campañas de exterminio masivo de perros de la calle (por medio del “bocado”) impulsadas por algunas alcaldías en sus territorios. Otro eje temático de trabajo, cuya importancia ha crecido en los últimos años, es la incidencia para lograr la adopción o reforma de normativa (legislación) en materia de protección animal. En futuras entregas de esta columna, tendremos la oportunidad de presentar con más detalles nuestras actividades y los resultados  que se han cosechado hasta la fecha en estos diferentes ámbitos.

Nosotros consideramos que las temáticas de trabajo señaladas anteriormente son las únicas vías reales y sostenibles para disminuir los altos niveles de abandono y sufrimiento de los animales, tanto en el ámbito local como nacional.

¿Qué es lo que nos motiva?

En Arani, estamos convencidos de que todas las especies animales —de las que el ser humano es solo una más— merecen ser tratadas con respeto y dignidad. La interiorización y puesta en práctica de este mensaje por la población salvadoreña, sobre todo los niños/niñas y jóvenes, le permitirán al ser humano progresar hacia niveles más elevados de conciencia moral. Esto redundará no solo en una mejora de las relaciones con los animales, sino también en relaciones más armónicas, pacíficas y menos violentas entre los mismos seres humanos, algo tan necesario en una sociedad como la salvadoreña.

Conceptos como “tenencia responsable” de animales de compañía, “manejo sostenible de poblaciones caninas” en el ámbito territorial local, para solamente mencionar algunos, han de permear a las nuevas generaciones de salvadoreños. La salud pública se beneficiará en la medida que los propietarios de animales sean cada vez más numerosos en cumplir con las responsabilidades que implica el tener animales. Solamente con el fomento y desarrollo de relaciones de convivencia entre los animales y sus dueños se logrará disminuir la sobrepoblación de animales enfermos y desamparados que deambulan en las calles del país.

Finalmente, no podemos terminar esta primera columna sin antes expresar nuestro profundo agradecimiento a Diario1 por brindar a Arani un espacio en él, para que podamos dar a conocer los múltiples retos que enfrenta El Salvador en el campo de la protección animal, y las diferentes facetas de nuestra labor que hemos desarrollado para hacerles frente.