Otros temas: MundoArte y CulturaSe dice que...Suscríbete a Nuestro Newsletter

ZonaMultimedia

¿Dónde estoy? | GALERíAS DE FOTOS

La tragicomedia de un circo en cuarentena

FOTO: D1/MIGUEL LEMUS

En un predio del municipio de Lourdes, el circo “Las Vegas” se encuentra varado desde hace más de un mes. De la noche a la mañana los planes de los artistas han sido cancelados. Debido a la emergencia por el coronavirus tuvieron que suspender las funciones.

Mientras tanto las horas pasan con una particular incertidumbre. Como es característico alrededor de la imponente carpa están las casas rodantes que componen este singular vecindario sin paredes, ropa tendida en los lazos que sostienen la estructura, perros amarrados afuera de cada remolque, recipientes con agua, sillas, platos, cacerolas y diversos juguetes desperdigados en el suelo.

La compañía llegó a mediados de febrero, las funciones iniciaron el 15 de marzo, pero el 22 del mismo mes, una declaratoria de cuarentena domiciliar ha dejando a estas familias sin su única fuente de ingresos.

El toldo sigue montado, a veces sirve a los artistas para protegerse de la lluvia mientras ensayan sus números a oscuras. Como espectadores, un grupo de sillas vacías. Algunos instrumentos no fueron desmontados, cables para hacer equilibrismo, columpios, un péndulo gigante y algunas luces aún están instaladas, según ellos, con la esperanza de reanudar el espectáculo al finalizar la cuarentena.

Para estas personas quedarse representa su única opción, no tienen donde ir, sus hogares se han formado con el pasar de los años mientras se mantienen de gira por las diversas festividades del país.

FOTOGRAFÍAS: D1/MIGUEL LEMUS

Detrás de la imponente carpa del circo “Las Vegas”, en un predio del municipio de Lourdes, un grupo de artistas tratan de sobrevivir. Debido a la emergencia por Covid-19, tuvieron que suspender las funciones y acatar las indicaciones de las autoridades. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
La compañía circense se instaló a mediados de febrero, las funciones iniciaron el 15 de marzo, pero el 22 del mismo mes una declaratoria de cuarentena domiciliar les ha dejando sin su fuente de ingresos. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Jaime Alfonso Salazar, trata de ganarse la confianza de este perro. Según el, es bastante agresivo y fue abandonado por su dueño, quien también decidió irse por la desesperación de estar sin trabajar. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Al interior de la carpa aún permanecen instaladas las sillas. En muchas temporadas el espacio del circo no da abasto para la cantidad de personas que llega a ver las funciones. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Adonis Salazar, aprovecha el tiempo para perfeccionar su numero de equilibrismo. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Los artistas mencionan que han logrado sobrellevar este período gracias a la ayuda de miembros de comunidades cercanas, que les colaboran con víveres. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Jaime Salazar alimenta a este pequeño cachorro que les fue regalado al poco tiempo de haber llegado a Lourdes. Los perros son miembros indispensables de los circos, usualmente estos animales sirven de compañía durante las giras de los artistas. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Edmundo Campos, trata de afinar algunos detalles de su rutina de malabarismo. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Edmundo y Emiliano practican sus rutinas en una escalera. Desde que se conocen realizan juntos las acrobacias. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Detalle de “El Péndulo de la Muerte”. Según los artistas, poco a poco se han desinstalado los implementos del espectáculo, ya que cada vez que se extiende la cuarentena pierden la esperanza de volver a escena. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Emiliano Ramírez es originario de Nicaragua, pertenece a este circo desde hace nueve años. Durante esta cuarentena no le queda otra opción que practicar a diario sus rutinas, para no perder la condición física. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Este joven es el encargado de las rutinas artísticas más temerarias. Llegó al circo como ayudante y aprendió las acrobacias mientras observaba a sus anteriores compañeros. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Debido al riesgo que corre al realizar sus números, Emiliano revisa diario los implementos a utilizar. Según el joven esta pausa también afecta a los materiales. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Esta es la parte interna de uno de los contenedores de carga del circo, durante las giras es hogar de Emiliano. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Emiliano muestra los diferentes atuendos que utiliza para sus presentaciones. Una de las principales dificultades durante este lapso de cuarentena, es el deterioro de los implementos por la llegada de la época de invierno. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Leydi Azucena Martínez tiene 34 años. Es artista de circo desde hace 19. Sus tres hijos: Krisnaldi Johana, de 16; Iker, de 11 y Dominic, de 4, nacieron en este entorno. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Krisnaldi, la hija mayor de Leydi, prepara algo para almorzar. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Iker se entretiene viendo videos bajo la carpa del circo a medio armar. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
El pequeño Dominic posa para una fotografía con su mascota y su trajecito preferido. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Este es el hogar de Leydi Azucena Martínez, ahí vive con sus tres hijos. Los pequeños no conocen otra forma de vida que la de los vecindarios de circo. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
“Lo más doloroso es que los niños no entienden, el chiquito me pide cosas y uno no encuentra forma de explicarles, ellos no entienden, el niño cree que descansando estamos aquí.” Menciona esta madre al explicar la complejidad de la situación. FOTO: D1/MIGUEL LEMUS
Prev
Next