Otros temas: MundoArte y CulturaSe dice que...Suscríbete a Nuestro Newsletter

Voces

¿Dónde estoy? | ZONA DEL BLOGUERO
Rafael Lara-Martínez 777

Rafael Lara-Martínez

Biografía
Rafael Lara-Martínez Universidad del Ex-Silio laramartinez.rafael@gmail.com/ https://retired.academia.edu/RafaelLara Desde Comala siempre…
Rafael Lara-Martínez

Lengua, horcón del universo: lección náhuat

De manera recurrente, los títulos como “titeketit iwan sukit, trabajamos con barro” —“tiktajtanit ma wetzi ne at pal weli tiktukat ne tawiyal, rogamos caiga el agua, para es posible, lo sembramos el maíz (desgranado)”— insisten en la prioridad de la acción comunitaria antes que individual.

El título del libro “Titajtakezakan”.  —“Hablando a través del tiempo.  Inventario de la tradición oral de Santo Domingo de Guzmán” (2018)— plantea un dilema.  Se trata de la traducción misma que vuelca el imperativo en la primera persona plural —t-…-kan— hacia un gerundio impersonal, “hablando”.  Este mismo carácter impersonal lo reitera la sección “Tiknamikit Tudeboto”, cuya glosa literal declara “Encontramos Nuestro Devoto”.  En ambos casos, el narrador no sólo testimonia de su experiencia directa.  “Na ninemik né, yo estuve ahí” certifica su presencia inmediata en los eventos narrados.  También, por el uso reiterado del nosotros/as —sin género en náhuat— confiesa que se trata de una experiencia colectiva.

De manera recurrente, los títulos como “titeketit iwan sukit, trabajamos con barro” —“tiktajtanit ma wetzi ne at pal weli tiktukat ne tawiyal, rogamos caiga el agua, para es posible, lo sembramos el maíz (desgranado)”— insisten en la prioridad de la acción comunitaria antes que individual.  El testimonio visual colectivo inaugura una idea de la historia que privilegia el conocimiento (taixmatilis) y la creencia (tayulmatilis) sobre el saber objetivo, derivado en seguida.  Esta prioridad perdura siempre, salvo que la ciencia brote de la inconciencia.  Las credenciales narrativas documentan una experiencia —vivida colectivamente— por un grupo social en su unidad conjunta.

Esta vivencia histórica se llamaría lengua.  Sin embargo, en vez de utilizar una metáfora corporal —lengua, “idioma y órgano”— el náhuat recurre a otro símil.  Además, lejos de convertir la lengua en una “herramienta (tool)” rígida —que no se halla en ninguna ferretería (hardware store)— el concepto náhuat funda otra esfera del conocimiento.  El idioma no es un simple “instrumento (tool) de la comunicación”, sino en un segundo momento.  Antes de ese estribillo actual acostumbrado, el náhuat obliga a pensar el hecho lingüístico desde una perspectiva menos utilitaria.  Según el efecto metafórico —órgano (tongue) y utensilio (tool)— la lengua impone una esfera nocional cuya ideología conduce la reflexión posterior.

El náhuat no identifica la lengua en utensilio (tool) que los seres humanos usan a su arbitrio personal.  La lengua, cada persona la adquiere en su propia comunidad hablante.  La adquiere de sus familiares y de su entorno social por los cuales al Yo lo conforman los Otros.  Esos Otros son primero la familia nuclear y extendida, así como el vecindario y el barrio donde se crece y madura.  En seguida, los Otros son la escuela y el trabajo.  En todos esos recintos, la lengua no sólo comunica, en el sentido de “transmitir un mensaje; dar un recado”, a veces en doble sentido.  También esta participación engendra una comunidad en la significación conjunta de los hechos.  Democracia, justicia, derechos humanos, etc. definen identidades político-culturales, ya no se digan las tierras comunales, los recursos naturales o la enseñanza escolar de la lengua materna y del idioma nacional.

De las diversas interpretaciones de una palabra —a la compleja trama de los discursos— la lengua suelda identidades de grupo.  El grupo lo anima esa creencia (tayulmatilis) común que le otorga un significado propio al flujo sonoro y letrado.  Los sonidos-letras se vuelcan hacia un sentido estricto al forjar identidades comunitarias.  El acuerdo común facilita la comunicación entre los miembros, pero la entorpece si la audiencia no com-parte el sentido implícito de las palabras y del discurso.  Por ello, antes que comun-icar, la lengua (taketzalis) alza (-ketza) la identidad común y la personal del hablante.  Levanta el universo entero —el entorno natural— al otorgarle un nombre preciso a cada cosa.  Horcón (ta-ketza-l) del universo, la lengua (ta-ketza-lis) erige (ø-ketza) un Mundo palpitante de energía anímica en palabras.  El siguiente quinteto explica el título mismo del libro en cuestión.  No sólo restituye la centralidad de lo comunal en el Nos-Otro/as.  También insiste en restaurar el habla como pilar constitutivo de esa comunidad en su filosofía particular del lenguaje.  En su pensamiento (-ix-ketza, “alza ocular”).

nimuketza, “me levanto”,  nitaketza, “hablo”,  taketzal, “horcón”,  taketzalis, “lengua, idioma” nitajtaketza, “platico, dialogo”,  ti-taj-ta-ketza-kan, “hablemos, platiquemos, dialoguemos”.

El cimiento (taketzal) del “zoon politikon, animal político” lo instituye el “animal dotado de lenguaje (taketzalis, zoon logos ejon)”, en acción recíproca.  El principio (Arkhe) se llama Logos.  El Logos (Taketzalis) otorga el nombre que erige (ketza) las cosas de lo natural a lo social.  Tal es una breve lección esencial de la lengua náhuat, a menudo olvidada, ya que los idiomas nacionales centran su interés en la función del órgano utilitario.

Noticiero 1

TELE1 CANAL 30 EN VIVO

Últimas noticias

TABLA DE POSICIONES
Liga Pepsi Clausura 2020
Equipo PJ PG PE PP PTS
Once Deportivo 11 6 2 3 20
Vencedor 11 5 4 2 19
Alianza 11 4 4 3 16
Independiente 11 3 6 2 15
FAS 11 5 0 6 15
Metapán 11 4 3 4 15
Limeño 11 3 5 3 14
Águila 11 3 5 3 14
Jocoro 11 3 4 4 13
Santa Tecla 11 2 5 4 11
Chalatenango 11 2 5 4 11
Sonsonate 11 2 5 4 11

Zona multimedia

Lo más...