Otros temas: MundoArte y CulturaSe dice que...Suscríbete a Nuestro Newsletter

Voces

¿Dónde estoy? | ZONA DEL BLOGUERO
Rafael Lara-Martínez 777

Rafael Lara-Martínez

Biografía
Rafael Lara-Martínez Universidad del Ex-Silio laramartinez.rafael@gmail.com/ https://retired.academia.edu/RafaelLara Desde Comala siempre…
Rafael Lara-Martínez

Paradoja indigenista, sin tierras comunales ni lengua

Si en las pláticas anteriores describí cómo la convención histórica que habla del 32 excluye casi todas las actividades artísticas de 1932, esta conferencia se concentra referir cómo se ignoran las ciencias sociales y la poética de la memoria

Abstract: For more than a century, Salvadoran Indigenismo exhibits a clear, but unnoticed paradox.  It celebrates natives for national reasons, but it excludes their languages from a monolingual literary canon.  Similarly, since 1882, the nationalistic exaltation of this ancestral legacy denies mentioning their confiscated communal land, justified by modernity.  Applying an ancient precept —“truth in painting”— even the engaged term of “testimonio (eye-witness account)” still ignores a native philosophical approach to history.  According to oral tradition, lived experience marks geography as a regional library, where the community reads the presence of the past.  This brief introduction explains how during some key dates of Salvadoran history —1882, 1975…— communal land and language are under erasure by a scientific approach, which avoids talking about the most common poetic perspective.  Two events that happen at the same space-time are intrinsically linked despite rational disavowal: celebration of modernity without Native communal land; memorial of national literature without Native language.

***

Esta conferencia aplica de nuevo la distinción entre la historia o ciencias sociales y la poética.  Les recuerdo que extiendo su definición aristotélica clásica hacia otros ámbitos ignorados.  Ya no se trata de lo particular —“Jeannette Noltenius almuerza zunzas hoy”— contra lo general, “los salvadoreños almuerzan zunzas”.  En cambio, interesa comentar cómo la bifurcación de especialidades se contrapone a su conjugación.  En verdad, las ciencias naturales y sociales exigen que su enfoque objetivo se restrinja a un ámbito particular que reparte la totalidad en esferas concretas, sin conexión.

A ejemplo de las ciencias médicas —oculista, dentista, cardióloga…—relacionar terrenos singulares entre sí, rebasa la intención del análisis.  Las conexiones transgreden el objetivo de cada disciplina.  Sólo de chismoso les cuento lo siguiente.  La colonoscopia que detecta los pólipos cancerosos de mis intestinos es incapaz de rastrear el cáncer del estómago, como si esos órganos no se hallaran conectados.  Aquello que la endoscopia visualiza, la colonoscopia lo ignora.  Empero, gracias a esa repartición científica del cuerpo humano, sigo vivo.

A la inversa, la conjunción de ámbitos define la poética.  Mientras Carl Jung la llama “sincronicidad”, Claude Lévi-Strauss la denomina “ciencia de lo concreto” y André Breton, “azar objetivo”.  A la especialidad científica, “el proceder poético contrapone indagar la coincidencia de hechos en serie que se consideran independientes” (Breton).  Dos eventos que suceden en el mismo espacio-tiempo se interpretan como unidad.  El enfoque poético vincula ámbitos diversos —mi caries dental y deficiencia visual; mi estómago e intestinos, antes referidos.  Sin un enlace tal, no habría “hecho social total” sino desintegraciones fractales del conjunto.

Si en las pláticas anteriores describí cómo la convención histórica que habla del 32 excluye casi todas las actividades artísticas de 1932, esta conferencia se concentra referir cómo se ignoran las ciencias sociales y la poética de la memoria.  Dos ejemplos adicionales ilustran el cometido en fechas claves: 1882 y 1975.  Para el primer año la historia económica refiere el impacto de la Ley de Extinción de Ejidos, mientras los estudios literarios rastrean la llegada de Rubén Darío y el despegue modernista, regionalista, indigenista y la crónica literaria.  El ramo social habla de privatización, monocultivo del café y de un estado moderno —preludio del 32— el ramo literario celebra el auge letrado nacional.

Sólo el humor de T. P. Mechín se atreve a conectar la esfera económica y la literaria.  En 1921 asegura que ningún indigenista letrado exige que las tierras comunales se les devuelvan a sus antiguos propietarios, según lo confirma la revista “Espiral” bajo la dirección de Enrique Lardé y de Salarrué.  Incluso la posición anti-imperialista más radical acalla el derecho indígena a las tierras ancestrales.  A esta paradoja añado que casi ningún indigenista transcribe las lenguas indígenas de 1882-1931, al fundar una literatura nacional monolingüe, más castellano-céntrica que en España.  Si al vincular ambas esferas —economía (ejidos) y literatura (lengua)— el indigenismo pleno rayaría en surrealismo, igualmente sucede en 1975, sin lengua indígena ni exigencia de tierras comunales.

***

En efecto, hace dos meses se conmemora el asesinato de Roque Dalton en un justo homenaje a su vida y su obra.  Este poeticidio describe el crimen primordial como reiteración de aquel axioma clásico “Pro Patria Mori” (Horacio).  No sólo consagra a los muertos en combate, también revierte la consigna “revolución o muerte” en “revolución y muerte”, según aquel poema “El partido” que le inculca a todo seguidor el ser “el primero en morir”.  Sin embargo, esa misma fecha, 1975, ocurre otro magnicidio que confirma la ley de la poética, así como la conjunción de la memoria y del olvido.  Lo llamaré lengüicidio, el cual establece la existencia de dos historias sin relación alguna.  De lo contrario, indaguen cuántos participantes de ese homenaje mencionan este segundo acontecimiento: la inexistencia de la lengua náhuat en la literatura nacional.

A la historia literaria monolingüe —al recuerdo— se agrega la exigencia indígena, el desdén.  Sólo a un lingüista extranjero —al estadounidense Lyle Campbell— se le ocurre recopilar la lengua náhuat en 1975, ya que este aspecto esencial de la identidad nacional no le interesa a casi ningún letrado antes del siglo XXI.  Aplicando el axioma poético de Breton, hay un “azar objetivo” del desencuentro: poeticidio en coral del recuerdo y lengüicidio acallado.   Por tradición letrada complementaria, el lenca, el chortí, el cacaopera, etc. aún permanecen en el silencio, mientras quien instiga “la colonización que afiance su progreso” merece honores en su lugar, por decreto antropológico oficial.  Así se completa la ironía de T. P. Mechín, la presencia constante de un indigenismo sin tierras comunales ni lengua indígena.  Basta leer dos relatos claves que trascribe Campbell —“La Siguanaba” y “El Sipitillo”— para advertir la diferencia.  Al Eros seductor mestizo, se contrapone el Thánatos náhuat, así como al Cupido, la enfermedad.  Durante casi todo el siglo XX —incluso durante el compromiso político radical— sólo la tachadura de lo indígena confunde la tradición mestiza en castellano con la indígena, la cual se niega a recolectar.  Incluso se niega a representarla en una la sala del Museo de Antropología y a conmemorarla anualmente en sus danzas y arte popular.

De ahí deriva que casi toda referencia a lo indígena la filtre un letrado en castellano que —pese a su compromiso político— ignora la lengua.  Basta revisar el auge de los estudios culturales —durante el conflicto armado— para verificar la ausencia de las lenguas indígenas.  Incluso la tradición más arraigada —la del testimonio— aún ignora los predicados testimoniales que fundan un concepto de historia distinto, a desglosar en esta charla.  Sin embargo, por una visión indigenista plena —en lengua indígena y en exigencia de las tierras comunales ancestrales— la razón objetiva la completa el sentimiento vivido de la comunidad en su intersubjetividad.  Las estadísticas, los números ni el análisis experimental determinan los hechos.  En cambio, la tradición oral presupone otros conceptos, fundados en la memoria colectiva.  Así las nuevas generaciones arraigan una idea de la comunidad indígena como grupo solidario que ninguna ciencia puede suplir.

No importa el número de publicaciones académicas razonadas sobre el 32.  Los hablantes náhuat de Santo Domingo de Guzmán —Huitzapan— mantienen una tradición oral que de padres a hijos recrea una visión alternativa, a la cual llamaré po-Ética comunitaria.  He aquí siete textos escogidos del libro “Titajtakezakan.  Hablando a través del tiempo.  Inventario de la tradición oral de Santo Domingo de Guzmán” (2018).  La traducción semi-literal calca el ritmo de la lengua —a explicar en seguida.  Ante todo, resalta la ausencia de infinitivos, los verbos conjugados en serie, el pasado hecho presente en la memoria y la constante repetición.  En estos relatos se basará la explicación posterior de esta conferencia.  “En la unidad de la frase”, asegura Octavio Paz, “el ritmo convoca el pasado que es un futuro”.

***

En síntesis, la oposición complementaria entre las ciencias sociales y la poética establece el transcurso paralelo de varias historias sin un diálogo que las conecte.  Las exclusiones declaran las identidades nacionales arbitrarias, ante todo, la de un indigenismo sin lenguas indígenas ni tierras comunales.  Esta posición perdura desde 1882 —pasando por 1932— hasta 1975 y el período de la guerra, pese al auge de los estudios culturales en lengua inglesa y al compromiso político.  Así se establecen tres historias paralelas: la política-económica, la literaria monolingüe y, finalmente, la del olvido.  La vindicación de la lengua náhuat —la de sus tierras ancestrales— es un capítulo reciente que el siglo XXI inaugura como episteme descolonizadora del cambio.  Otras lenguas indígenas —cacaopera, lenca, chortí…— aún esperan una vindicación semejante.  De las categorías gramaticales —distintas de las lenguas indo-europeas— a la mito-poética ancestral, el legado cultural indígena se halla a la espera de su des-encubrimiento.  Hasta el 2020, la historia se bifurca en secciones sin correspondencia, tal cual lo demuestra la reciente publicación de la “Revista Identidades No. 15”.  A la vez que defiende la resistencia de las minorías sexuales, acalla que el mismo derecho no lo reciben los grupos indígenas a quienes les confiscan sus lugares sagrados como el río Sensunapan.  De nuevo, rebasa toda objetividad hablar de ese “azar objetivo” entre un progreso editorial en materia de opciones sexuales y el fracaso en los derechos comunales de los grupos indígenas.

UYUS 1

Agradezco el apoyo de Alexandro Tepas Lapa

Relatos de la revuelta de 1932 en Titajtaketzakan (2018)

Tay panuk tik ne xiwit 1932 / Qué sucedió en el año 1932

I.

“Ne comunismo witzaya (1), né pal Nawi witz katka kinmiktiat tukniwan (2). Ne tutechanchanejnin kitajtanit ka Tuteku pal techpalewia pal te ajsit techmiktiat katka (3).  Inaket: “Tiktajtanikan Tudeboto pal te ajsi uni itukay comunismo” (4). Inaket ma muketzki (5), kitajtanket ka Tudeboto Santuj pal techpalewiat pal te ajsi ka nin tutechan” (6).  KiIwij ne tajtzin Fausto Pérez (7).

“El comunismo viene ya (1), ahí en Nahuizalco venía, las matan (a) gentes (2).  Los moradores de nuestro pueblo lo solicitan de (que) Nuestro Padre, para nos protege, para no llegan, nos mataban (3).  Relataron: “solicitémoslo (a) Santo Domingo/Nuestro Devoto para no llega, ése su nombre es comunismo” (4).  Relataron, se pare (5), lo solicitaron de (que) Santo Domingo/Nuestro Devoto Santo, para nos protege, para no llega que aquí nuestro pueblo” (6).  Dice el señor Fausto Pérez (7).

II.

Ne tajtzin Miguel Ángel Pérez Ramírez nusan inak (1): “Nin, keman ne comunismo keman panuk, ka muketzki tik muchi ne tal Kutzkatan (2).  Pejket tik Juayúa wan kintemujket ka tayua (3).  Kintemuat tutechan Witzapan (4).  Yejemet kinektuyat kalakit nin (5).  Muchi ne tukniwan tes kuchit katka (6); nemit katka kixpiat (7), ken ne achtu metzti ipal ne xiwit (8).  Tunalkwi katka, wan anka kia yajika né Tiut kichiwki itekiw ka te puliwik ne techan (9), ka tulnalkwi katka wan ajsiket ka weytenhat (10).  Yejemet kitaket tik tuwapan nemituyat pero sujsul wey tik tunalkwi, axta kiskij ne apan kiané najnakastan, wey apan (12), né kinketzki: te weliket kalakit tik ini techan” (13).

El señor Miguel Ángel Pérez Ramírez también relató (1): Aquí, cuando el comunismo, cuando sucedió, que se levantó en toda la tierra (de) Cuzcat(l)án (2).  Comenzaron en Juayúa, y lo/as bajaron de (que) noche (3).  Lo/as buscan (a) nuestro pueblo Witzapan/Santo Domingo de Guzmán (4).  Ellos lo/a(s) querían, entran aquí (5).  Todas las gentes no dormían (6).  Estaban, lo/a vigilan/do (7), cómo (es) el primer mes/luna del año (8).  Era verano, y quizás por eso ahí Dios la hizo su labor que no desapareció/extravió el pueblo (9), que era verano, y consiguieron/llegaron a (que la) gran poza (10).  Ellos lo vieron en/que río crecido estaba (11), pero (es) muy grande en verano, hasta salen el río así a los lados, (es(tá)) gran río (12), ahí los paró: no pudieron, entran en este pueblo” (13).

III. 

Ne tay panutuk nemanha ne xiwit 1932, Visitación García inak (1): “Nejnemit tajtaketzat katka ne tukniwan (2) ka te kiajkawat katka, te kinmakat ma tajtaketzakan nawat (3) ne ikman takamet inaket ma te tajtaketzakan nawat (4), ika majmawit (5), wan ne siwatket ma kintaliat ne inkweyat. Te kinmakat katka pal titaketzakan nawat (7) keman kinmiktijket tukniwan ipal ne takamet delincuentes” (8).

Lo que ha sucedido después el año 1932, Visitación García relató (1), “Andan, hablaban las gentes (2) que no lo dejaban, no los dan, hablen náhuat (3), los antepasados relataron, que no hablen náhuat (4), por eso temen (5), y/con las mujeres que (los) vistan sus refajos (6).  No lo/as daban/castigaban para hablémoslo náhuat (7), cuando las mataron (a) gentes de los hombres delincuentes” (8).

IV.

“Naja nimetzkinhilwia ma te kielkawakan (1).  Keman naja nichikitik, tes nikpiatuya tik nutzuntekun (2): “Ah, niu nitaketza ne nawat pal nikpia se chupichín tumin” (3). An kia nikelnamiki nunawat tik nutzuntekun (4), ken naja nikelkaw nitajtaketza nawat (5). Tes, su nikelkawtuyat ne nawat, nimukwepki nikelnami, yajika ninemi nin (6): witzet ka nutzuntekun ne tanutzalis (7). Nitaketza katka kiané, yajika nutennakayu… (8) te nitanutza katka kiané” (9), inak ne nantzin María Ignacia Sánchez (10).

Yo te los digo, ¡no lo olviden! (1).  Cuando yo soy niño, no lo tenía en mi cabeza (2): “Ah, voy, lo hablo el náhuat, para lo tengo un poco dinero” (3).  Quizás lo recuerdo mi náhuat en mi cabeza (4), como yo lo olvido, lo hablo náhuat (5).  No, si lo olvidaba(n) el náhuat, me volví, lo recuerdo por eso estoy aquí (6): vienen a/de/que mi cabeza el habla/las palabras (7).  Hablaba así quizás mi lengua… (8).  No hablaba por eso” (9).  Relató la señora María Ignacia Sánchez (10).

V.

Ipanpa kenha tay panutuk, inat: “Ne Tuteku ka ikajku kituktij, temuk ne ijiyu ka ikajku pal te kinmiktiat ne chantakawmet (2).  Panuk né kan mukwepket: nemi se tapetat (3), né kiskij se wey takat ijpak se kawax kitalijtuk iwan kwajkwach ken se tatuktiani mas, iwan iespada (4).  Keman kitak ka witzet ne takamet iwan tepusti (5), yaja kichiwki se wey at pal te panu (6), kunij muketzket, kinhilwij (7): “¿Kan anyawit?” (8) “Tiawit tikmiktiat ne tutechanchanej Witzapan” (9) “¿Ah, tejkia? -kinhilwij- (10), ¿Anmejemet anyawit techmiktiat? (11).  Kunij nin te akaj yawi panu” (12). Kitaket ne wey at wan né muijkatiwit (13). “Ne kaj kineki panu… te akaj anmejemet yawi naka (14), muchi niu nikutuna anmutzuntekun” (15). Ne Tudeboto katka (16), pero kaj nemi ka ikajku (17). Ne tajtakamet mukwepket (18). Keman kimatki ka nemit wejka (19), puliwik wan kiwikaket ka ikajku” (20), inaket keman kan timuputzujket (21).

Respecto a lo igual/mismo qué ha sucedido, relata (1): “El Nuestro Padre de su Cielo/arriba lo envía, bajó el espíritu de su Cielo/arriba, para no los maten los indígenas/compatriotas (2).  Sucedió aquí cuando se vinieron: hay una peña (3), ahí salió un gran hombre sobre un caballo, (lo (ha)) montado con ropa como un mandador más, con su espada (4).  Cuando lo vio, vienen los hombres con metal/armas (5), él hizo un gran agua/lago para no pasa (6), entonces se pararon, les dijo (7): “¿dónde van?” (8).  “Vamos, lo matamos los moradores de nuestro pueblo Witzapan” (9).  “¿Ah, verdad?” —les dijo— (10).  “¿Uds. van, nos matan?” (11).  “Entonces aquí nadie va, pasa” (12).  Vieron la gran agua y ahí se detienen (13).  “El quien lo quiere, pasa…nadie Uds. va, queda (14), (a) todos voy, lo/e corto su cabeza” (15).  Nuestro Devoto era (16), pero quien está en el Cielo/arriba (17).  Los hombres se volvieron (18).  Cuando sintió/supo que están lejos (19), desapareció y lo llevaron de/al Cielo/arriba (20).  Relataron cuando donde nos reunimos (21).

Tiknamikit Tudeboto / Encontramos Nuestro Devoto

VI.

“Katka Tudeboto chikitik (1), itukay katka ipal Soriano (2); an itukay Tudeboto ipal Guzmán (onbrón) (3).  Yajket ne ejejkuni ajaka anka kalwikaket (4)… wan kintukaytijket Tudeboto ipal Guzmán (5). Ini kichiwki Milagros (6).  Keman witz katka ne comunismo (7), kiyulmatijket tik Santuj Domingo ipal Soriano (8) wan kilwitiat katka ma muketza ne tasumat, ne comunismo (9), ma te kalak tik tutechan: tes kichiwki (10).  Kunij kitalijket Tudeboto ipal Guzmán, ka uni kia techpalewij ma te ajsi ne comunismo” (11), inak ne tajtzin Fausto Pérez Vásquez (12).

“Era Nuestro Devoto chiquito (1), su nombre era de Soriano (2); hoy su nombre es Nuestro Devoto de Guzmán (hombrón) (3).  Fueron los extranjeros algunos quizás lo trajeron (4)…y los nombraron (a) Nuestro Devoto de Guzmán (5).  Éste hizo milagros (6).  Cuando venía el comunismo (7), lo creyeron en Santo Domingo de Soriano (8) y le decían que pare la guerra, el comunismo (9), que no entre al pueblo: no lo hizo (10).  Entonces pusieron Nuestro Devoto de Guzmán, que éste por eso nos protegió, no entre el comunismo (11), relató el señor Fausto Pérez Vásquez (12).

VII. 

Uksé ka inak ne tajzin Blas López (1): “Su uni itukay kalwika sejsenpa desde ijikman (2), ka ini yulmatit (3), inak nunan ka inaket itatanoymet (4), ka Tudeboto Santuj Domingo ipal Guzmán kitalituyat itukay pal turku (ejkuni) (5), ka witz katka ipal Turquía (6), ka witz katka pal uksé techan wejka (7).  Kunij nin nemituyat tajtakamet ma tilwkwikwiluat katka ne imagenes (8) ka kichiwket ne taktulis pal tutejtechan (9), yajket kiajkawat ka tentenplaya (10) wan kemanín yajket ken kintemuat tejtekwisi (11).  Wan kiajsiket tik ne axal (12), walajket tajtaketzket pal yawit kalwikat iwan tukniwan (13). Ne tay inak nunan (14), witzet katka tajtakwikat wan kitajtanit ka Tuteku pal kalwikat (15). Kalwikaket wan uksé tunal munextij ka tes nemituya (16): mukwepket kiajkawat ka tentenplaya (17). Uksenpa, inat ka yey ujsiujti kiwikaket ka tentenplaya (18).  Inaket ka yawi kalwikat iwan mas pajpakilis (19), kalwikat tajtakwikalis (20), wan inaket ka tujtunal nemanha kikwiluat katka (21), ka yaja yultuk (22), uni katka ken kiyulmatiwit tuchantakawan ikman (23), ka keman kikwiluat katka, keman kinejnentiat kisa katka yesyu (24), ka panultia katka ne cuchiyo pal kixtia wan mukwepa kikwikwilua (25).  Uni katka ne tay inat pal Tudeboto (26), ka kalwikak katka axta wan yek tatzutzuna (27), pero uni tes ken inat katka (28): yejemet yawit kiajkawat wan nemanha yawit kalwikat katka (29), kiané nakak itukay Tudeboto ipal Guzmán (30), wan inat ka katka ikumpa San Pedro (31).  San Pedro kitemua katka tik se kawax istak wan witzkita katka ka Santuj Domingo (32), wan nemanha Santuj Domingo yawi kita katka ka San Pedro (33). Tajtaketzat katka pal comunismo pal uni tujtunal, (…) (34), inat ka witz katka ne comunismo né ka Masawat (35).  Wan ajsiket ka tuwapan (36), ka né tapanulti (37), pero inat ka né nemituya Tudeboto tik kawax wan ipelu (38), wan né kinhilwij ma mukwepakan (39), ma te panukan tixtekit tik tutechan Santuj Domingo (40), kunij ne comunismo mukwepki pal né (41).  Ajaka inaket ka witzet katka miktiat ne tukniwan (42), pero yejemet, inaket nunan (43), ka yejemet tes witzet katka miktiat ne tukniwan (44), yejemet witzet katka tixtekit (45), wan Tudeboto kinhilwij ma mukwepakan (46), ma yakan (47), wan né mukwepket, wan yajika kimakaket itukay Santuj Domingo (48), kiané kiajkawtiwit, tes tami(49).

Otro que relató el señor Blas López (1): “si ese (es) su nombre, lo trae una y otra vez desde antaño (2), que esto creen (3), relató mi madre que relataron sus abuelos (4), que (a) Nuestro Devoto Santo Domingo de Guzmán le ponen su nombre de turco (extranjero) (5), que venía de Turquía (6), que venía de otro pueblo lejano (7).  Entonces aquí había hombres que dibujaban imágenes (8), que hicieron el discurso de nuestros pueblos (9).  Fueron, lo dejan en la orilla-playa (10), y entonces fueron, los buscan cangrejos (11).  Y hallaron en la arena (12), vinieron, hablaron/gritaron, para van, lo traen gentes (13).  Lo que relató mi madre (14), venía, canturrean y solicitan de Nuestro Señor, para lo traiga (15).  Lo trajeron y otro día se (de)mostró que no estaba (16): se volvieron, lo dejan en la orilla-playa (17).  Otra vez, relatan que tres veces lo trajeron de la orilla-playa (18).  Relataron que va, lo traen con más alegría (19).  Lo traen cantares (20), y relataron que días después lo pintaban (21), que él está vivo (22), esto era cómo lo han creído nuestros ancestros antaño (23), que cuando lo pintaban, cuando lo chinean salía su sangre (24), que pasaban el cuchillo, para lo quita y se vuelve, lo pintan (25).  Esto era qué relatan de Nuestro Devoto (26), que lo traían hasta con buena música (27), pero esto no como lo relataban (28): ellos van, lo dejan y después van lo traían (29), así (es) su nombre Nuestro Devoto de Guzmán (30), y relatan que era compadre de San Pedro (31).  San Pedro lo bajaba en un caballo blanco y viene, lo veía a Santo Domingo (32), y después Santo Domingo va, lo veía a San Pedro (33).  Hablaban del comunismo de esos días (…) (34), relatan que venía el comunismo ahí de Masawat/Masahuat (35).  Y llegaron al río (36), ahí en la pasarela (37), pero relatan que ahí estaba Nuestro Devoto a caballo y su perro (38), y ahí les dijo ¡vuélvanse! (39), ¡no pasan!, lo saquean/sacan a/de nuestro pueblo Santo Domingo (40), entonces el comunismo se volvió para ahí (41).  Algunos relataron que venían, matan (a) las gentes (42), pero ellos, relató mi madre (43), que ellos no venían, matan (a) las gentes (44), ellos venían, saquean (45), y Nuestro Devoto les dijo ¡vuélvanse! (46), ¡váyanse! (47), y ahí se volvieron, y por eso lo/e dieron su nombre Santo Domingo (48), así lo han encaminado, no termina” (49).

Breve resumen de los relatos

(I) relata cómo los moradores de nuestro pueblo (tutechanchanejnin) le ruegan (kitajtanit) al Santo Patrono para que defienda el pueblo de la intrusión de los comunistas.

(II) relata la Intervención Divina contra el comunismo.  Pese al verano, el río crecido (tuwapan) impide su entrada.

(III) relata el castigo subsiguiente por hablar náhuat, así como el problema de usar refajo (kweyat).

(IV) insta a no olvidar (-el-kawa), sino a recordar (-el-namiki) la lengua materna.  Su memoria pervive en el cuerpo mismo; revolotea en la cabeza (-tzuntekun).  Sea cual fuere su etimología correcta, olvidar y recordar poseen el mismo prefijo inicial al asentar por igual ambas facultades anímicas en lo corporal.  Acaso una situación semejante ocurre en castellano al afirmar que “sólo si soy cuerdo, recuerdo”.

(V) Dios envía un espíritu (ijiyu) protector bajo la figura de un hombre a caballo.  De nuevo, ligado al elemento acuático (at) tutor, un gran lago evita que “ne takamet iwan tepusti, los hombres con metal/armas” —acaso el ejército— ingresen al pueblo.  El carácter agresivo del Santo Patrono lo despliega en amenazas de decapitar a los invasores.

(VI) relata el cambio del Santo Patrono por otro más “hombrón” quien protege al pueblo del comunismo.

(VII) relata el cambio del Santo Patrono, ligado al elemento acuático del mar.  De nuevo, a caballo, junto al río, evita que el comunismo entre al pueblo.

A continuar…

Captura de pantalla 2020-06-29 a la(s) 14.05.15

 

Noticiero 1

TELE1 CANAL 30 EN VIVO

Últimas noticias

Zona multimedia

Lo más...