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Quitan otras 44 propiedades a Chepe Diablo y a exalcalde Juan Samayoa

El proceso de extinción de dominio es en contra Chepe Diablo y 30 personas más, entre ellos familiares y personas cercanas como el exalcalde de Metapán Juan Umaña Samayoa y su hijo Wilfredo Guerra.

Redacción
Fotoarte D1.
Fotoarte D1.

La Fiscalía General de la República (FGR) materializó este lunes los embargos de otros 44 inmuebles propiedad de las familias de José Adán Salazar Umaña y Juan Umaña Samayoa, ambos señalados como cabecillas del cártel de Texis y procesados por lavado de dinero, luego que el  Juzgado Especializado de Extinción de Dominio admitiera la solicitud.

Los embargos de los 44 inmuebles se hicieron en Juayúa, Acajutla, Sonsonate, San Pedro Masahuat, Zapotitán, San Juan Opico, Moncagua San Miguel, San Salvador,  Santa Ana, Chalchuapa, San Sebastián Salitrillo, y Metapán.

Esta es la segunda etapa. El pasado 11 de enero, la Fiscalía inició el proceso de extinción de dominio contra José Adán Salazar, conocido como Chepe Diablo. En esa ocasión le extinguieron 81 inmuebles y 16 sociedades con sus respectivas empresas.

El proceso de extinción de dominio es en contra Chepe Diablo y 30 personas más, entre ellos familiares y personas cercanas como el exalcalde de Metapán Juan Umaña Samayoa y su hijo Wilfredo Guerra, quien era presidente de Agroindustrias Gumarsal.

Entre las propiedades hay hoteles y residencias, vehículos, participaciones accionarias cuentas bancarias, sociedades y otros bienes que habrían sido obtenidos ilícitamente.

Salazar es originario de Metapán, Santa Ana. Tiene 69 años de edad. Su historia empresarial está plagada de dudas: empezó como cambista de quetzales a colones en la frontera de El Salvador y Guatemala; y, en pocos años, se convirtió en un millonario dueño de gasolineras, hoteles y otros negocios.

A mediados de los años noventa era un próspero empresario. Pero las dudas en torno a su fortuna crecían. En 1997, por ejemplo, fundó junto con Juan Umaña Samayoa una empresa de granos llamada Gumarsal. Este último se convirtió años después en alcalde de Metapán. Actualmente es prófugo de la justicia. Los fiscales lo acusan de pertenecer a la red de lavadores encabezada por Chepe Diablo.

Chepe Diablo es dueño de gasolinera, hoteles y otras empresas. En 2014 fue designado por los Estados Unidos capo internacional de la droga. Fue capturado y encarcelado en abril del año pasado por lavado de dinero.

Quedó en libertad luego que la Cámara Primera de lo Penal de San Salvador revirtiera la detención provisional ordenada por el juez Cuarto de Instrucción. Adán Salazar pagó una fianza de 200 mil dólares.

Un día después, la Fiscalía General de la República (FGR) brindó una conferencia de prensa y cuestionó la resolución de los magistrados Guillermo Arévalo Domínguez y Disraely Omar Pastor.

Actualmente Adán Salazar está en libertad condicional. Pero son muchos los que dudan de los magistrados de Cámara que le otorgaron ese beneficio.

El exalcalde prófugo

El exalcalde de Metapán, Juan Samayoa, se encuentra prófugo de la justicia desde abril del año pasado. Es procesado por el delito de lavado de dinero. En la página de Interpol aún no aparece su ficha ni la de su hijo Wilfredo Guerra.

A mediados de los años noventa comenzó a comercializar granos básicos. Fundó, junto con José Adán Salazar, alias Chepe Diablo, la empresa Agroindustrial Gumarsal. Su patrimonio creció aceleradamente. Eso levantó sospechas. Las autoridades policiales comenzaron a darle seguimiento a sus negocios.

A finales de los años noventa se metió a la política. Primero fue concejal de la alcaldía de Metapán por ARENA, pero luego abandonó ese partido. Desde 2006 era el alcalde de Metapán.

En 2011, el periódico digital El Faro reveló que Juan Samayoa era uno de los cabecillas del Cártel de Texis, una organización de crimen organizado que opera en el occidente del país. Pese a esa publicación y a los tres informes policiales existentes, las autoridades no hicieron nada por judicializar el caso.

En el año 2014, la Fiscalía General de la República (FGR) lo acusó por el delito de evasión de impuestos. Al final, Samayoa decidió pagar $1 millón para saldar cuentas y quedó libre de cargos.

En abril del año pasado, la Fiscalía ordenó la captura del alcalde Juan Samayoa por el delito de lavado de dinero. Entre otras cosas, los fiscales encontraron que Samayoa tuvo un incremento patrimonial no justificado de 1 millón 721 mil 510 dólares.

No obstante, cuando los policías montaron el operativo para capturar a Samayoa, este ya se había escapado. No lo encontraron por ningún lado.

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